Incapacidad por Maternidad: Un derecho de Toda Mamá

julio 27, 2009 por  
Archivado Bajo Posparto

En México los derechos de las madres trabajadoras se encuentran regulados principalmente en la Constitución y en las leyes laborales y de seguridad social, como la Ley Federal del Trabajo.

Constitucionalmente las mujeres están protegidas para que durante el embarazo no estén obligadas a realizar trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud y su gestación. Esta protección se logra gracias a la incapacidad laboral por maternidad. Esta indica que las mujeres deberán gozar forzosamente de un periodo de descanso para cuidar de sí mismas en la etapa final del embarazo y para cuidar de su bebé recién nacido. Durante ese tiempo tienen el derecho a recibir su salario íntegro y a conservar su empleo.

¿Dónde puedo tramitar mi incapacidad laboral por maternidad?

La incapacidad por maternidad se tramita ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) si trabajas para una empresa, y ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), si trabajas para el gobierno. En dichos institutos se corroborara las semanas en curso de tu embarazo y se podrá certificar la incapacidad laboral por maternidad. Para obtener tu certificado tendrás que acudir a revisiones médicas periódicas en el Instituto que te corresponda, donde llevarán el seguimiento de tu embarazo. Estas consultas son necesarias aunque adicionalmente te atiendas con un médico particular y no por las Instituciones de gobierno que brindan seguridad social.

¿Cuánto tiempo de descanso cubre mi incapacidad por maternidad?
La Ley indica que las madres trabajadoras tienen los siguientes derechos:

• Las mujeres que trabajan en el sector privado tienen derecho a disfrutar de un lapso de descanso de seis semanas antes del parto y seis después del mismo. Estos períodos pueden prorrogarse en caso de que no puedan trabajar debido a problemas de salud relacionados con el embarazo o el parto. En el período de lactancia tienen derecho a dos reposos extraordinarios de media hora cada uno para alimentar al bebé. También tienen derecho a conservar su empleo, siempre y cuando no haya transcurrido más de un año después del parto (aunque lo conservarán sin goce de sueldo a partir de los 60 días del nacimiento del bebé), y a que los períodos de descanso pre y postnatales se cuenten como días trabajados tanto para conservar su antigüedad como para hacer efectivo su derecho al reparto de utilidades Por último, tienen derecho a guardería infantil gratuita, servicio prestado por el IMSS.

¿Qué pasa si mi empleador no acepta que me tome la incapacidad?

Dependiendo de si tu incapacidad la otorga el IMSS o el ISSSTE deberías dejar de trabajar seis semanas o un mes antes del parto respectivamente.

Una vez que el IMSS o el ISSSTE hayan confirmado que tienes las semanas necesarias de embarazo para comenzar tu incapacidad te darán un certificado que tienes que presentar ante el área responsable de los recursos humanos de tu lugar de trabajo, y a partir de ese momento gozas de tu incapacidad aunque tu jefe no lo autorice. Si bien podrías tratar de tener una plática amable con él o ella y explicarle que estás en tu derecho, muchos jefes sienten que la incapacidad por maternidad son unas “vacaciones pagadas” y les parece injusto.

Si te encuentras en ese caso no te sientas mal, la Ley está de tu lado y la incapacidad no es ninguna vacación, sino que consiste en el tiempo que tú necesitas para el cuidado del final de tu embarazo, para prepararte para el parto y para que cuando suceda éste, tu bebé disfrute de tu atención plenamente, sobre todo durante los primeros días después de su nacimiento. También podrías evaluar tu situación laboral, ya que, cuando regreses seguramente te toparás con un ambiente tenso.

¿Puedo perder mis derechos laborales mientras estoy de incapacidad por maternidad?
No, mientras estás de incapacidad por maternidad se te considera trabajador “activo”, es decir, es como si te presentaras en tu empleo todos los días y tus derechos no se pierden ni se suspenden, ni tu antigüedad laboral tampoco.

¿Mi trabajo puede poner en Riesgo a mi Bebe?

julio 10, 2009 por  
Archivado Bajo Enfermedades durante el embarazo

Hay ciertos trabajos que pueden presentar algunos riesgos para el embarazo. Es recomendable tener esto en consideración cuando estás planeando un embarazo, o cuando sabes que estás embarazada. Esto no quiere decir que tengas que dejar tu puesto de trabajo, pero sí debes tomar ciertas precauciones o puedes solicitar realizar otras tareas mientras estés embarazada.

En ciertas ocasiones es posible solicitar una incapacidad por maternidad temporal, si las actividades del trabajo pueden poner en peligro al bebé.

Trabajos que requieren especial precaución

El contacto con químicos o microorganismos peligrosos y los esfuerzos físicos son dos situaciones con las que hay que tener cuidado. Estas son algunas de las ocupaciones que pueden conllevar ciertos riesgos:

Maestras: Hay ciertas enfermedades infecciosas como la varicela, rubeola, roseola, etc, que son bastante comunes entre los niños pequeños que van a la escuela. Si tuviste ya estas enfermedades en tu infancia no debes preocuparte, pero si nunca las has tenido, ten precaución. La rubéola es una enfermedad que resulta especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas que nunca la han tenido, y aunque hoy en día se vacuna rutinariamente a los niños contra esta enfermedad, debes estar alerta ante casos de infección, si es que nunca la has pasado ni te han vacunado contra ella. Lávate las manos con frecuencia si trabajas con niños pequeños y no compartas alimentos con ellos.

Salones de belleza: El trabajo en estos lugares implica a veces estar en contacto con tintes o productos de manicure para uñas de acrílico u otro sintético, que pueden ser muy fuertes. Sin embargo, con las medidas adecuadas, podrás seguir trabajando sin problemas durante el embarazo. Algunas de estas medidas son: abrir las ventanas del salón para ventilarlo tanto como sea posible, o bien usar un ventilador en las mesas de manicure, mantener cubierta la basura donde se desechan los productos químicos, y usar mascarillas para protegerte del polvo creado por las uñas sintéticas.

Limpieza profesional: En general, los productos de limpieza son seguros durante el embarazo, incluyendo el cloro y el amoníaco (aunque el olor tan fuerte que tienen puede causarles náuseas a algunas mujeres). Sin embargo, existen unos productos que se conocen como “disolventes orgánicos” que no es recomendable usar durante el embarazo. Los disolventes orgánicos incluyen los productos para desengrasar, eliminar la pintura o el barniz. Si tienes que usarlos en tu trabajo, utiliza guantes y asegúrate de que el área en la que estás trabajando esté bien ventilada. Además, procura no comer ni beber cuando estés manejando estos productos. Si estás limpiando en tu casa, siempre puedes usar productos más naturales para limpiar, como el bicarbonato o el limón, o bien alguno de los productos naturales que se comercializan.

Laboratorios, fábricas e imprentas: Hay unos disolventes conocidos como éteres de glicol que se utilizan en algunas fábricas, laboratorios de fotografía e imprentas, que pueden presentar riesgos para el embarazo. En cualquier caso, si trabajas con químicos, es recomendable tomar ciertas precauciones como: usar guantes y/o mascarilla si es necesario, trabajar en un área bien ventilada y no comer ni beber mientras estés usando productos químicos. Además, si tu pareja o algún familiar que viva contigo trabaja en un lugar donde se maneje plomo, mercurio u otros productos químicos (fundiciones, reparación de radiadores de autos, fabricación de cristales emplomados, galerías de tiro, astilleros, etcétera) es recomendable que no entres en contacto con su ropa y que se bañe antes de estar contigo o con tus otros hijos.

Trabajos que requieren esfuerzos físicos: Existen evidencias de que el trabajo físico pesado puede afectar el crecimiento del bebé. Si tu trabajo requiere que levantes peso, o que hagas un esfuerzo físico considerable, pide que te cambien las tareas que realizas, y si esto no es posible, solicita una incapacidad temporal.