Mitos y Verdades Sobre el Posparto

marzo 24, 2009 por  
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El posparto es ese gran desconocido con el que las mujeres se encuentran de repente, tras nueve meses de ardua preparación para el parto, y ante el cual no saben cómo actuar. Muchas, tras dar a luz, se preguntan agobiadas: Y ahora, ¿qué?. A este desconocimiento hay que unir el que hacen los mitos que existen en torno a este periodo. ¿Qué tienen de cierto?
Tras una cesárea hay que esperar para dar el pecho ¡¡FALSO!!

La cesárea no altera la composición de la leche, aunque puede que «la técnica» cueste un poco más que tras un parto natural (porque la madre se encuentra dolorida). Por eso es importante empezar a dar pecho lo antes posible.  Tras la cesárea, amamantar tiene beneficios añadidos tanto para la mujer (el útero recupera antes su tamaño) como para el bebé (que se siente reconfortado en el pecho materno). Es útil ponerse un cojín sobre el vientre para apoyar al niño y así evitar que roce la cicatriz con los pies.

¿Conviene ponerse una faja en el posparto para no sobrecargar la zona lumbar? DEPENDE.

El objetivo del uso de la faja en el posparto no es evitar que la zona lumbar se sobrecargue, sino recuperar la figura más rápidamente. Pero para esto es mucho más útil hacer abdominales cuando el periné se haya fortalecido (a las 6-8 semanas del parto). Durante los primeros días del puerperio el útero se puede palpar por encima del pubis, así que lo único que se consigue con una faja es comprimir la cavidad abdominal. No obstante, si la mujer se siente más cómoda puede usar una faja con velcro. Las que son tipo braga o pantalón impiden la transpiración y dificultan la cicatrización de la episiotomía. Si el parto ha sido por cesárea, no debe ponerse faja hasta que la herida de la incisión haya cicatrizado por completo.

Mujer bañandose.

La madre no se puede bañar en el transcurso de un mes: DEPENDE. La madre debe ducharse en cuanto sea posible, incluso antes de recibir el alta. Sin embargo, es conveniente que evite los baños de inmersión, tanto en la bañera como en la piscina, durante al menos un mes, que es el tiempo que tardan en cicatrizar las heridas. La humedad dificulta que se cierren.
La subida de la leche produce siempre fiebre y malestar en la mujer ¡¡FALSO!!

Lo habitual es que no haya ni fiebre, ni ningún otro síntoma de malestar en la madre. Habitualmente, esos problemas solo aparecen cuando el niño no ha mamado bien y la leche se ha acumulado de forma anormal en el pecho.
La Mujer que esta dando pecho a su hijo no queda embarazada ¡¡FALSO!!

Aunque la hormona prolactina, que se segrega durante la lactancia, altera la ovulación y por lo tanto el ciclo menstrual, esto no ocurre siempre ni afecta por igual a todas las madres. El problema es que la mujer no sabe cuándo le va a volver la regla (y la ovulación se produce 14 días antes de la aparición del periodo), así que es posible quedarse embarazada si no se usa un método anticonceptivo.
La madre puede tener leche de mala calidad y por eso el bebé no gana peso ¡¡FALSO!!
La composición de la leche va variando a lo largo de la toma: al principio sale más aguada y luego es más grasa. Si un bebé solo toma la leche del principio, pero no la del final, puede que la composición global de la toma no sea la correcta. Pero eso no es un problema de la madre ni del pecho, sino de la técnica de lactancia, porque el bebé está mal colocado o porque se le retira a los diez minutos para cambiarle al otro pecho y no se le deja acabar. Hay que dejar que mame todo lo que necesite de cada pecho.

La cicatriz molesta más a los tres días del parto VERDAD

A las 72 horas del parto los tejidos suturados, ya sea por una episiotomía o por una intervención de cesárea, comienzan a cicatrizar y la mujer tiene la sensación de que la herida «le tira », lo que puede producirle cierto dolor. Pasado este periodo, el proceso de cicatrización deja de ser molesto.