¿Qué Importancia tiene el Hierro en mi Embarazo?

marzo 24, 2009 por  
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Durante el período de gestación, el consumo de hierro es de vital importancia para la mujer y su bebé pues un faltante importante de este elemento podría aumentar los riesgos de mortalidad en el proceso post parto.

Si bien el déficit de hierro es común en la mujer en el período de reproducción, es considerado como el problema nutricional más relevante en las mujeres embarazadas. Durante la gestación se debe aumentar en un 30% las cantidades de hierro aconsejadas habitualmente.

La única forma de saber si sufres de déficit de hierro es por medio de un análisis de sangre, aunque entre los síntomas más comunes se encuentran: cansancio, debilidad y somnolencia. El déficit de hierro en el embarazo determina una alteración de la salud materna ya que el consumo de las reservas ocasiona una anemia clínica.

Otros síntomas de la anemia son la palidez, especialmente en dedos, labios y debajo de los ojos, palpitaciones, falta de aire y poco poder de concentración. El tratamiento es contar con una fuente adecuada de hierro en la dieta y la ingesta algún suplemento de hierro de entre 60 a 120 mg. diarios

La clave para aprovechar al máximo el hierro que ingerimos con la dieta está en saber combinar los alimentos. Te damos unas cuantas ideas:

  • En el desayuno, toma un vaso de zumo de naranja natural para asimilar mejor el hierro de los cereales.
  • En la comida, prepara lentejas o garbanzos estofados con verduras ricas en vitamina C, como el tomate, la calabaza o el pimiento, o papa.
  • Acompaña tus platos de carne con guarnición de verduras: tomate, pimiento, brocoli, col, coliflor, espárrago. Para aromatizar, utiliza el perejil.
  • Termina tus comidas con una fruta, mandarinas, kiwi, mango, piña, fresas.
  • No utilices salsas que contengan lácteos ni tomes leche o sus derivados en las comidas principales, porque el calcio dificulta la absorción del hierro. La leche, los yogures o el queso tómalos a media mañana, en la merienda o antes de acostarte.

Antojos en el Embarazo.

febrero 6, 2009 por  
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Uno de los mitos más antiguos y perdurables relacionados con el embarazo es que las futuras madres tienen antojos. Puede que usted presente ciertos antojos de comidas en particular. No se conoce el motivo específico de ésto. Se piensa, que los antojos se relacionan con todas las hormonas de embarazo que circulan en su sistema. A menudo, esto comenzará después de los primeros tres meses de embarazo.

Siempre y cuando usted se asegure de consumir todos los nutrientes importantes necesarios para usted y su bebé, darse gusto con algunos de sus antojos de vez en cuando no hace daño. Sin embargo es importante limitar el consumo excesivo de azucares refinados (galletas, panes, pasteles, etc.) dado que esto puede condicionar una aumento muy importante en su peso durante su embarazo.

Ocasionalmente, las mujeres embarazadas tienen antojos de cosas que no son comestibles. A esta condición se le conoce como Pica y se cree que la misma se debe a una deficiencia de hierro. Algunas mujeres dicen sentir ganas de comer tierra, barro, detergente para lavar ropa y pedazos de hielo. Si usted tiene antojos de cualquiera de estos productos, es importante consultar  a su médico inmediatamente: puede que usted tenga una anemia severa lo cual requerira que usted tome un suplemento de hierro.

¿Por qué tomar Ácido Fólico en el Embrazo?

febrero 6, 2009 por  
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El ácido fólico es una vitamina necesaria para el desarrollo saludable del feto.

El ácido fólico es la forma sintética del folato, en su forma natural la podemos encontrar en los vegetales de hojas verde oscuro, frutas cítricas, frijoles y granos integrales. Éste juega un papel importante en el desarrollo de la médula espinal y el cerebro del feto. Idealmente, usted debe empezar a consumir alimentos y suplementos que contengan ácido fólico de dos a tres meses antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo.

La deficiencia de ácido fólico, puede causar defectos congénitos graves en el cerebro y la médula espinal, conocidos como defectos del tubo neural. En algunos casos, es posible que no existan signos notorios de deficiencia de ácido fólico, y ésta sólo se diagnostica en las mujeres embarazadas después de que el bebé nace con un defecto del tubo neural. Normalmente, sin embargo, su médico puede detectar la deficiencia durante los controles prenatales, a través de pruebas sanguíneas y ultrasonidos. Cuando las mujeres toman la dosis recomendada de ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, del 50% al 70% de los defectos de tubo neural son prevenidos. Sin embargo, las últimas investigaciones revelan, que muchas mujeres no están conscientes de la importancia del ácido fólico.

Existen muchas formas de obtener el ácido fólico que su organismo necesita. Éste se encuentra disponible en tabletas de ácido fólico, multivitaminas, panes fortificados, arroz, pastas y cereales. Si bien muchos de estos alimentos fortificados contienen cerca del 10% de la cantidad diaria recomendada, pocos cereales contienen la totalidad del suplemento diario de ácido fólico. También es posible obtener suficiente ácido fólico consumiendo grandes cantidades de hígado, vegetales de hojas verde oscuro, frutas cítricas, granos integrales, y frijoles y guisantes secos.

La mayoria de las instituciones de salud recomiendan lo siguiente:

  • Los adultos deben consumir 400 microgramos de folato diariamente. Las mujeres con posibilidades de quedar embarazadas deben recibir esta cantidad a través de suplementos de ácido fólico, no sólo alimentos fortificados, para asegurar la ingesta diaria adecuada.
  • Las mujeres que han tenido un embarazo previo con defecto del tubo neural, deben tomar una dosis mayor de ácido fólico durante su siguiente embarazo, por lo menos 4 miligramos al día.

El embarazo y la mujer con sobrepeso

enero 18, 2009 por  
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El embarazo y la mujer con sobrepeso

Si la mujer tiene sobrepeso o es obesa antes del embarazo, se enfrentará a riesgos particulares de salud. Sin embargo, puede tomar medidas para proteger su salud y la del bebé.

Para averiguar si tiene sobrepeso o es obesa, debe saber su estatura y peso. Luego podrá calcular el índice de masa corporal (IMC). Este lo puedes saca dividiendo su peso entre su talla al cuadrado. El IMC mide la grasa corporal de la persona y se considera que si su IMC se encuentra entre 25-27 existe sobrepeso y si es mayor de 27 usted tiene obesidad.

Riesgos de salud durante el embarazo para las mujeres con sobrepeso u obesas

Las mujeres con un IMC alto tienen más probabilidades de sufrir presión arterial alta y diabetes durante el embarazo. También tienen más probabilidades de sufrir problemas durante el parto. Es posible que sus bebés también tengan graves problemas de salud.

Hipertensión gestacional (presión arterial alta): La hipertensión gestacional sucede cuando la embarazada tiene un aumento repentino de la presión arterial durante la segunda mitad del embarazo. Los profesionales médicos pueden detectar ese problema durante los controles regulares de la presión arterial.
Si la embarazada tiene presión arterial alta, quizás necesite un medicamento y controles más frecuentes en las semanas antes del parto. La hipertensión gestacional normalmente desaparece después del nacimiento del bebé. La presión arterial alta durante el embarazo puede ser una señal de preeclampsia.

Preeclampsia y eclampsia: La preeclampsia es una enfermedad potencialmente grave caracterizada por la presión arterial alta y proteína en la orina. Si no se la trata, puede convertirse en una enfermedad poco común y potencialmente mortal llamada eclampsia. La eclampsia puede causar convulsiones y, en algunos casos, coma. Por suerte, la eclampsia no es común en las mujeres que reciben atención prenatal con regularidad.
Después del parto, la mujer con preeclampsia posiblemente deba permanecer en el hospital más de lo normal. Es por seguridad de la mujer y su bebé. Para averiguar más sobre los factores de riesgo de la preeclampsia, consulte la hoja informativa Presión arterial alta durante el embarazo.

Las embarazadas deben prestar atención a estas señales de advertencia:

  • Dolores de cabeza
  • Problemas con la vista
  • Aumento rápido de peso
  • Hinchazón de manos y cara
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen

Diabetes gestacional: La diabetes gestacional sucede cuando el sistema de la embarazada tiene problemas para controlar el nivel de glucosa (azúcar) en el cuerpo. La glucosa es la fuente principal de energía del cuerpo. Si los niveles de glucosa son demasiado altos, pueden surgir problemas graves de salud para usted y su bebé.

De cada 100 embarazadas, de 3 a 5 tienen diabetes gestacional. Si bien desaparece una vez que nace el bebé, más de la mitad de las mujeres tendrá diabetes más tarde en la vida.
Para aprender más sobre los factores de riesgo y qué hacer si tiene alguno, lea Diabetes gestacional.
Parto
La mujer con sobrepeso tiene mayor riesgo de sufrir problemas durante y después del parto. Cuanto mayor sea el IMC, más probabilidades tiene de un parto por cesárea, que es una cirugía mayor. En comparación con otras embarazadas, las mujeres con mucho sobrepeso pueden tener más problemas para recuperarse de una cesárea. Además, es posible que deban permanecer más tiempo en el hospital.

Bebés nacidos de madres con sobrepeso u obesas

Los bebés de madres con sobrepeso u obesas pueden enfrentarse a sus propios desafíos. Tienen mayor riesgo de:

  • Nacer prematuramente
  • Tener ciertos defectos de nacimiento
  • Necesitar atención especial en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU)
  • Ser obesos en la niñez

Qué puede hacer

Antes del embarazo: Para ayudar a evitar estos problemas de salud, atiéndase regularmente con el médico antes de quedar embarazada. Si tiene sobrepeso o es obesa, su profesional médico o dietista registrada puede ayudarle a adelgazar para tener un peso más sano antes de quedar embarazada. Le hablarán sobre el ejercicio y las comidas sanas.

Durante el embarazo: Si tiene sobrepeso al principio del embarazo, NO empiece a hacer dieta. Las dietas de moda reducen los nutrientes que el bebé necesita para crecer y mantener su salud. Por lo general, las mujeres con sobrepeso deben aumentar entre 7 y 13 kgs durante el embarazo.

Recuerde: Cada mujer tiene un cuerpo distinto. Hable siempre con su profesional médico sobre las medidas más sanas para usted y su bebé.

El aumento de peso en el embarazo.

enero 18, 2009 por  
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El aumento de peso en el embarazo.

La mujer promedio necesita aproximadamente 2,000 calorías al día. Si está embarazada, usted necesita aproximadamente 300 calorías adicionales al día para mantenerse saludable y ayudar al crecimiento del feto.
Una mujer de peso normal antes de quedar embarazada debería aumentar de 11-15 kgs durante el embarazo. Las mujeres con bajo peso deberían aumentar aproximadamente de 12-18 kgs. Las mujeres con exceso de peso deberían aumentar aproximadamente de  6 a 11 kgs. Las mujeres obesas deberían aumentar aproximadamente 7.5 kgs. Las mujeres embarazadas con mellizos pueden aumentar hasta 20kg.
Si sigue los buenos hábitos de alimentación que comenzó durante el embarazo, llegará a casi su peso normal al cabo de pocos meses de haber dado a luz. Combinar la buena alimentación con el ejercicio le ayudará durante el proceso.

La Cafeína y el Embarazo

diciembre 21, 2008 por  
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La cafeína es un estimulante que se encuentra en muchos alimentos, bebidas y algunos medicamentos. Es producida naturalmente por una variedad de plantas y se añade a ciertos alimentos y bebidas para darles sabor. La principal fuente de cafeína para la mayoría de los adultos es el café.

Se recomienda a las mujeres que están embarazas o tratando de quedar embarazadas que limiten su consumo de cafeína diario a 200 miligramos como máximo. Esta cantidad equivale a aproximadamente una taza diaria de café de 12 onzas. Un nuevo estudio ha comprobado que las mujeres que consumen 200 mg de cafeína o más por día tienen dos veces más probabilidades que las mujeres que no consumen cafeína de tener un aborto espontáneo. La fuente de la cafeína no es importante: el riesgo parece ser el mismo para la cafeína proveniente del café, el té, los refrescos y otros alimentos y bebidas. Las mujeres deben saber qué bebidas y alimentos contienen cafeína para poder limitar su consumo cuando están embarazadas o intentando quedar embarazadas.

¿Qué alimentos y bebidas contienen cafeína?

La cafeína se encuentra en el café, el té, algunos refrescos y el chocolate. Los productos con sabor a café, como el yogurt y el helado, contienen cafeína, así como otros productos tales como el jarabe de chocolate y el cacao caliente.

La cantidad de cafeína en los alimentos y en las bebidas varía ampliamente. La marca de café o té, la forma en que se prepara, el tipo de granos u hojas utilizados y la forma en que se sirve (espresso, latte, etc.) también afecta el contenido de cafeína. En general, el café de infusión contiene la cantidad más alta de cafeína, con un promedio de 137 mg por cada taza de 8 onzas. El café instantáneo contiene alrededor de 76 mg por taza de 8 onzas. La lata de 12 onzas de un refresco con cafeína contiene alrededor de 37 mg. El chocolate generalmente tiene bajo contenido de cafeína. Consulte la siguiente tabla para obtener más información acerca de otros valores específicos.

Contenido de cafeína en los alimentos y en las bebidas

Alimentos

Contenido de
Cafeína (mg)

(promedio)

CAFÉ (8 oz)
Infusión
Instantáneo


137 mg
76

TÉ (8 oz)
Infusión
Instantáneo


48 mg
26 a 36 mg

Refrescos con cafeína, como la cola (12 onzas)

37 mg

Cacao caliente (12 onzaz)

8 a 12 mg

Leche chocolatada ( 8 onzas)

5 a 8 mg

Caramelos/Dulces
Chocolate negro (1.45 onzas por barra)
Chocolate con leche (1.55 onzas por barra)
Pedacitos de chocolate semi-dulce(1/4 taza)


30 mg
11 mg
26 a 28  mg

Jarabe de chocolate (1 cuchara)

3 mg

Helado o yogurt de café (1/2 taza)

2 mg

¿Qué medicamentos contienen cafeína?

Algunos medicamentos que se utilizan para el alivio de los dolores, las migrañas, los resfriados y para permanecer despierto contienen cafeína. Las mujeres embarazadas deben evitar en general los medicamentos que contienen cafeína y siempre deben consultar a su médico antes de tomar cualquier medicamento (incluidos los medicamentos sin receta) durante el embarazo.

Algunos productos a base de hierbas, como el guaraná, contienen cafeína. Las mujeres embarazadas deben evitar los productos a base de hierbas porque no se ha estudiado su seguridad durante el embarazo.

¿Cómo afecta al organismo la cafeína?

La cafeína es un estimulante que aumenta la capacidad para estar despierto. Aumenta levemente la presión arterial y el ritmo cardíaco y también la producción de orina.

Algunas personas son más sensibles a la cafeína que otras. Las mujeres embarazadas pueden ser especialmente sensibles a la cafeína porque les lleva más tiempo eliminarla del organismo que las mujeres que no están embarazadas. La cafeína puede hacer que algunas personas se sientan inquietas y tengan indigestión o dificultades para dormir.

Durante el embarazo, la cafeína traspasa la placenta y llega al feto. La cafeína puede reducir el flujo de sangre a la placenta, lo que puede ser nocivo para el bebé.

¿Contribuye el consumo de cafeína a los abortos espontáneos?

Se han realizado muchos estudios sobre el consumo de cafeína y los abortos espontáneos, pero los resultados han sido conflictivos. Por ejemplo, de dos estudios publicados en enero de 2008, uno comprobó que las mujeres que consumen 200 mg o más de cafeína por día tienen dos veces más probabilidades de tener un aborto espontáneo que las que no consumen cafeína (25 por ciento vs. 12.5 por ciento). El otro comprobó que no existe mayor riesgo entre las mujeres que beben cantidades moderadas de café a diario (entre 200 mg/día y 350 mg/día). Estudios anteriores comprobaron que sólo las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína (500 mg por día o más) tienen más probabilidades de tener un aborto espontáneo. Hasta que se sepa más sobre los riesgos del consumo de cafeína durante el embarazo, se recomienda a las mujeres embarazadas manejarse con cautela y limitar el consumo de cafeína a menos de 200 mg por día.

Un estudio realizado en Dinamarca en el año 2003 sugirió que las mujeres que beben cuatro o más tazas de café por día pueden tener un riesgo mayor de que sus bebés nazcan sin vida. Las mujeres que beben ocho o más tazas de café por día tienen un riesgo tres veces mayor de tener un bebé sin vida que las mujeres que no beben café.

¿El consumo de cafeína afecta la fertilidad?

Es probable que pequeñas cantidades de cafeína no reduzcan las probabilidades de la mujer de quedar embarazada. La mayoría de los estudios no ha encontrado ningún efecto en la fertilidad cuando las mujeres consumen menos de 300 mg de cafeína por día. Algunos estudios han encontrado que las mujeres que consumen más de 300 mg por día pueden ser más propensas a tener problemas para concebir pero esto no se ha demostrado.

¿La cafeína afecta al bebé recién nacido?

Algunos estudios sugieren que los altos niveles de consumo de cafeína pueden reducir ligeramente el peso del bebé al nacer. Sin embargo, si el consumo de cafeína afecta el peso del bebé, es probable que el efecto sea muy leve.

Los bebés de las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína (más de 500 mg por día) pueden ser más propensos a tener un ritmo respiratorio y cardíaco más rápido y a dormir menos durante los primeros días de vida.11

¿Es seguro para una mujer consumir cafeína durante la lactancia?

La Asociación Mexicana de Pediatría considera que es seguro para una mujer consumir cafeína mientras amamanta a su bebé. Sin embargo, una pequeña cantidad de cafeína llega a la leche materna, por lo que se aconseja limitar su consumo. Los bebés amamantados por mujeres que beben más de dos a tres tazas de café por día pueden ponerse irritables o tener dificultades para dormir.

Hierbas peligrosas para el embarazo

diciembre 16, 2008 por  
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Hierbas peligrosas para el embarazo

En la actualidad muchas personas consumimos diversas hierbas (remedios caseros e infusiones) para tratar cualquier dolencia o enfermedad. Aunque estas son consideradas como productos naturales, eso no significa que puedan usarse durante el embarazo.

Muchas hierbas tienen efectos tan fuertes como lo puede ocasionar cualquier medicamento. Esto se explica porque las hierbas son la base de muchas medicinas y pueden entrar en la placenta y ocasionar daños al bebé, también pasan a la leche materna.

Por esto debemos tener mucha cautela a la hora de tomar una infusión, por ejemplo el aloe o la sávila que se consume para mejorar el estreñimiento, puede ocasionar contracciones en el útero. También está el caso del estafiate, empleado para cólicos, que origina en algunos casos deformaciones en el feto.

Siempre es mejor consultar con el doctor antes de tomar alguna hierba, ya que si se mezclan con alguna medicina, pueden atenuar o aumentar los efectos de algunos remedios. Más vale prevenir que lamentar.

Son varias las hierbas que pueden ocasionar consecuencias no deseadas durante el embarazo, además hay que tomar en cuenta que existen hierbas que tomadas en grandes cantidades pueden producir contracciones u otros daños.

A continuación te damos una lista de las hierbas más consumidas que pueden poner en peligro tu embarazo:

-Ajenjo: Causa deformaciones en el feto.


-Perejil de campo: Ocasiona el sangrado.


-Culantrillo: Causa contracciones del útero.


-Eucalipto: Produce sangrado y va a la leche materna.


-Uña de gato: Pasa a la leche materna.


-Malva: Pasa a la leche materna.


-Mandrágora: Muy tóxica.


-Mirra: Provoca las contracciones del útero.


-Poleo-menta: Origina deformaciones fetales.


-Ruda: Causa el sangrado.


-Sávila, aloe vera: estimula el sangrado y las contracciones.

Siempre ten en cuenta que todas estas plantas pueden atravesar la barrera que te comunica con tu bebe y causarle daño, por lo que si tienes duda sobre la ingesta de algun producto consulta a tu ginecologo.

BUSCANDO EL PESO IDEAL EN TU EMBARAZO

diciembre 16, 2008 por  
Archivado Bajo Alimentación en el embarazo

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El peso de la mamá, no siempre esta relacionado con el peso del bebé. Una mujer que haya aumentado excesivamente de peso puede dar a luz a un pequeño de tamaño superior al normal, pero también es posible que aumente 18 kilos y tenga a un bebé de tan sólo tres, o aumentar nueve y tener uno de 3.5 kilos. La calidad del alimento contribuye al aumento de peso, es más importante que su cantidad.

Durante mucho tiempo, los médicos determinaron que el aumento de peso de una mujer embarazada debería ser de unos siete kilos. Sin embargo, con el paso de los años ese aumento se consideró insuficiente e incluso se comprobó que las madres que aumentaban menos de 10 kilos durante su período de gestación, tenían más probabilidades de dar a luz niños prematuros y con el riesgo de sufrir una disminución en el crecimiento intrauterino.

Pero, así mismo, también es peligroso que la embarazada coma todo lo que se le antoje y aumente de peso en forma desmedida. Un aumento excesivo conlleva serios riesgos: la determinación y medición del feto se hacen más difíciles, se produce una carga para los músculos que genera dolores en la espalda y en las piernas, hay mayor fatiga y más venas várices, el bebé puede resultar demasiado grande para un parto vaginal y en caso de una cesárea la operación se complica y resulta difícil perder peso después del embarazo; además, se corre el riesgo de generarse una diabetes gestacional y retención de líquidos.

Aumento adecuado

En la actualidad, los médicos estiman que el aumento del peso ideal y razonable para una embarazada oscila entre 11 y 16 kilos. El valor más bajo (11 kilos) será para las mujeres de baja estatura y huesos pequeños, mientras que las altas y de huesos grandes podrán acercarse al valor más alto (16 kilos). Este peso se reparte en: 2,7 a 3,5 kilos para el bebé y de 6 a 11 para la placenta, los pechos, los líquidos y otros subproductos.

Esta fórmula cambia para las mujeres con necesidades especiales. Las que comienzan el embarazo con un peso muy bajo deben intentar ganar los kilos suficientes durante el primer trimestre, con el fin de que en el segundo se encuentren en el peso ideal. Aquellas que comienzan el embarazo con un 10% o un 20% de sobrepeso pueden ganar menos peso, pero a base de alimentos de primera calidad y con una cuidadosa supervisión del médico.

 

En el caso de las mujeres con embarazos gemelares, el aumento de peso puede estar entre los 16 y los 18 kilos, y un poco más cuando existen más de dos fetos. Es importante aclarar que el peso no se debe duplicar para los mellizos ni triplicar en el caso de trillizos.

 

Toma vitaminas

Una dieta bien balanceada te provee la mayor parte de los nutrientes que necesitas, con dos excepciones importantes:

·   Ácido fólico ¿Quieres quedar embarazada? Comienza a tomar un multivitamínico que contenga 400 microgramos de vitamina B ácido fólico, y consume alimentos en los cuales esté presente dicho nutriente, como los cereales fortificados y el jugo de naranja. El ácido fólico ayuda a reducir el riesgo de ciertos defectos cerebrales y de médula espinal al nacer (llamados defectos del tubo neural). También es importante en el embarazo porque facilita el rápido crecimiento del bebé. Una vez tu embarazo esté confirmado, tu médico te recomendará un suplemento que contenga las cantidades apropiadas de nutrientes para mujeres gestantes, incluyendo ácido fólico.

· Hierro Tu cuerpo necesita el doble de este mineral cuando estás embarazada, por lo que su consumo pasará de 15 a 30 miligramos diarios. Para prevenir la anemia, es importante tomar un suplemento de 30 miligramos durante los dos últimos trimestres, cuando el feto está creciendo con rapidez y el volumen tu sangre se incrementa. Además, tu bebé estará reservando hierro para usarlo en sus primeros meses de vida.

Fórmula ideal

Se estima que durante el primer trimestre la embarazada debe ganar cerca de 1,4 ó 1,8 kilos, es decir, de 400 a 500 g por semana. Para el segundo trimestre el aumento debería estar entre 5,5 y 6,5 kilogramos en total. El aumento de peso debe volver a los 400-500 g cada semana durante el séptimo y octavo mes, y de sólo 400-500 g en el noveno, para un total de 3,5-4,5 kilos durante el tercer trimestre.

Aunque la meta de toda embarazada debe ser que su peso se mantenga lo más constante posible, es rara la que se mantiene con exactitud dentro de estos parámetros. En caso de no registrar ningún aumento durante dos o más semanas del cuarto al octavo mes, debe acudir al médico.

Si el aumento de peso se ha desviado de lo inicialmente planeado, por ejemplo, la gestante ganó 6 kilos durante el primer trimestre en vez de 1,5, o ganó 9 kilos durante el segundo trimestre en vez de los 5,5 que debía ganar, debe consultar con el médico sobre cómo incluir el exceso que ya ha ganado o el peso que le falta por ganar.

El niño requiere un aporte de nutrientes diario durante todo el embarazo. Hay que vigilar la dieta, pero en ningún momento se trata de adelgazar. Debes controlar tu peso desde el principio para evitar engordar mucho.
Cabe aclarar que no se debe comer todo lo que se desea, pues si la embarazada aumenta más de 14 kilos antes de finalizado el sexto mes, el médico se verá en la obligación de limitar su dieta en un momento en que el bebé necesita una nutrición adecuada para el desarrollo óptimo de su cerebro.
Análisis del aumento de peso
(pesos son aproximados)
Bebé 3.500 gramos
Placenta 700 gramos
Líquido amniótico 800 gramos
Aumento del útero 900 gramos
Tejido mamario materno 500 gramos
Volumen sanguíneo materno 1.250 gramos
Líquido de los tejidos maternos 1.400 gramos
Grasa materna 3.200 gramos
Total promedio en el aumento de tu peso:12.250 g.
 

Alimentación y embarazo

diciembre 9, 2008 por  
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Una dieta sana y equilibrada es la clave del buen desarrollo del feto y del bienestar de la madre durante el embarazo.

El feto se alimenta y recibe oxígeno exclusivamente de su madre a través de la placenta. De ahí la importancia de una alimentación completa y equilibrada de la embarazada.

Durante el embarazo, las necesidades energéticas de la mujer aumentan en cerca de 500 calorías al día para poder afrontar las crecientes exigencias físicas. Necesita ingerir mayores cantidades de proteínas, vitaminas y sales minerales combinadas adecuadamente con hidratos de carbono y grasas.

Sin duda, una de las características del embarazo es el aumento de peso, producido en parte por un almacenamiento extra de grasas y fluidos y debido también al crecimiento del tamaño de los pechos y de órganos internos como el útero. Lo normal es aumentar de peso entre 9 y 15 kilos a lo largo de los nueve meses.

Por eso, las mujeres embarazadas no deben preocuparse demasiado por el aumento de peso normal, siempre que lleven una alimentación sana y equilibrada. Es importante también hacer ejercicio con regularidad y descansar siempre que se pueda.

En ningún caso, salvo prescripción médica, se deben restringir alimentos importantes durante el embarazo.

Las necesidades de proteínas aumentan desde el inicio mismo del embarazo.

Compuestas por unas sustancias químicas denominadas aminoácidos, las proteínas actúan en la formación de los músculos, la piel y los demás órganos vitales.

En el embarazo es recomendable aumentar la ingestión de proteínas debido al desarrollo del feto en crecimiento. Éstas se encuentran, sobre todo, en la leche y otros derivados lácteos, las legumbres, el pescado, la carne de magro, los frutos secos y la levadura de cerveza.

Los hidratos de carbono son la fuente de energía principal del organismo.

Los hidratos de carbono deberían aportar la mayoría de las calorías diarias. El pan, los cereales, la pasta, la harina y las hortalizas son alimentos ricos en hidratos de carbono.

Hay que procurar no abusar de algunos de estos nutrientes, como aquellos que contienen harina blanca y azúcar (pasteles, pan y postres). En grandes cantidades, estos alimentos pueden producir una elevada concentración de azúcar en la sangre, tanto en el organismo de la madre como en el del feto, lo que puede derivar en una diabetes.

GRASAS

El aporte de grasas durante la gestación no debe ser muy alto.

Las grasas son una fuente de energía muy concentrada, ya que tienen muchas calorías y ayudan al organismo a utilizar ciertas vitaminas, proteínas e hidratos de carbono.

El consumo de grasas saturadas (sólidas a temperatura ambiente) debe limitarse durante el embarazo. Se debe elegir con más frecuencia el consumo de grasas insaturadas (líquidas a temperatura ambiente) que son más saludables.

Las vitaminas y los minerales son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Para apoyar el correcto desarrollo del feto, es muy importante un aporte adecuado de vitaminas y minerales, sobre todo de hierro y calcio.

La mejor forma de tomarlos es a través de la dieta, aunque en algunos casos el médico puede recomendar suplementos vitamínicos.