BUSCANDO EL PESO IDEAL EN TU EMBARAZO

diciembre 16, 2008 por  
Archivado bajo Alimentación en el embarazo

El peso de la mamá, no siempre esta relacionado con el peso del bebé. Una mujer que haya aumentado excesivamente de peso puede dar a luz a un pequeño de tamaño superior al normal, pero también es posible que aumente 18 kilos y tenga a un bebé de tan sólo tres, o aumentar nueve y tener uno de 3.5 kilos. La calidad del alimento contribuye al aumento de peso, es más importante que su cantidad.

Durante mucho tiempo, los médicos determinaron que el aumento de peso de una mujer embarazada debería ser de unos siete kilos. Sin embargo, con el paso de los años ese aumento se consideró insuficiente e incluso se comprobó que las madres que aumentaban menos de 10 kilos durante su período de gestación, tenían más probabilidades de dar a luz niños prematuros y con el riesgo de sufrir una disminución en el crecimiento intrauterino.

Pero, así mismo, también es peligroso que la embarazada coma todo lo que se le antoje y aumente de peso en forma desmedida. Un aumento excesivo conlleva serios riesgos: la determinación y medición del feto se hacen más difíciles, se produce una carga para los músculos que genera dolores en la espalda y en las piernas, hay mayor fatiga y más venas várices, el bebé puede resultar demasiado grande para un parto vaginal y en caso de una cesárea la operación se complica y resulta difícil perder peso después del embarazo; además, se corre el riesgo de generarse una diabetes gestacional y retención de líquidos.

Aumento adecuado

En la actualidad, los médicos estiman que el aumento del peso ideal y razonable para una embarazada oscila entre 11 y 16 kilos. El valor más bajo (11 kilos) será para las mujeres de baja estatura y huesos pequeños, mientras que las altas y de huesos grandes podrán acercarse al valor más alto (16 kilos). Este peso se reparte en: 2,7 a 3,5 kilos para el bebé y de 6 a 11 para la placenta, los pechos, los líquidos y otros subproductos.

Esta fórmula cambia para las mujeres con necesidades especiales. Las que comienzan el embarazo con un peso muy bajo deben intentar ganar los kilos suficientes durante el primer trimestre, con el fin de que en el segundo se encuentren en el peso ideal. Aquellas que comienzan el embarazo con un 10% o un 20% de sobrepeso pueden ganar menos peso, pero a base de alimentos de primera calidad y con una cuidadosa supervisión del médico.

 

En el caso de las mujeres con embarazos gemelares, el aumento de peso puede estar entre los 16 y los 18 kilos, y un poco más cuando existen más de dos fetos. Es importante aclarar que el peso no se debe duplicar para los mellizos ni triplicar en el caso de trillizos.

 

Toma vitaminas

Una dieta bien balanceada te provee la mayor parte de los nutrientes que necesitas, con dos excepciones importantes:

·   Ácido fólico ¿Quieres quedar embarazada? Comienza a tomar un multivitamínico que contenga 400 microgramos de vitamina B ácido fólico, y consume alimentos en los cuales esté presente dicho nutriente, como los cereales fortificados y el jugo de naranja. El ácido fólico ayuda a reducir el riesgo de ciertos defectos cerebrales y de médula espinal al nacer (llamados defectos del tubo neural). También es importante en el embarazo porque facilita el rápido crecimiento del bebé. Una vez tu embarazo esté confirmado, tu médico te recomendará un suplemento que contenga las cantidades apropiadas de nutrientes para mujeres gestantes, incluyendo ácido fólico.

· Hierro Tu cuerpo necesita el doble de este mineral cuando estás embarazada, por lo que su consumo pasará de 15 a 30 miligramos diarios. Para prevenir la anemia, es importante tomar un suplemento de 30 miligramos durante los dos últimos trimestres, cuando el feto está creciendo con rapidez y el volumen tu sangre se incrementa. Además, tu bebé estará reservando hierro para usarlo en sus primeros meses de vida.

Fórmula ideal

Se estima que durante el primer trimestre la embarazada debe ganar cerca de 1,4 ó 1,8 kilos, es decir, de 400 a 500 g por semana. Para el segundo trimestre el aumento debería estar entre 5,5 y 6,5 kilogramos en total. El aumento de peso debe volver a los 400-500 g cada semana durante el séptimo y octavo mes, y de sólo 400-500 g en el noveno, para un total de 3,5-4,5 kilos durante el tercer trimestre.

Aunque la meta de toda embarazada debe ser que su peso se mantenga lo más constante posible, es rara la que se mantiene con exactitud dentro de estos parámetros. En caso de no registrar ningún aumento durante dos o más semanas del cuarto al octavo mes, debe acudir al médico.

Si el aumento de peso se ha desviado de lo inicialmente planeado, por ejemplo, la gestante ganó 6 kilos durante el primer trimestre en vez de 1,5, o ganó 9 kilos durante el segundo trimestre en vez de los 5,5 que debía ganar, debe consultar con el médico sobre cómo incluir el exceso que ya ha ganado o el peso que le falta por ganar.

El niño requiere un aporte de nutrientes diario durante todo el embarazo. Hay que vigilar la dieta, pero en ningún momento se trata de adelgazar. Debes controlar tu peso desde el principio para evitar engordar mucho.
Cabe aclarar que no se debe comer todo lo que se desea, pues si la embarazada aumenta más de 14 kilos antes de finalizado el sexto mes, el médico se verá en la obligación de limitar su dieta en un momento en que el bebé necesita una nutrición adecuada para el desarrollo óptimo de su cerebro.
Análisis del aumento de peso
(pesos son aproximados)
Bebé 3.500 gramos
Placenta 700 gramos
Líquido amniótico 800 gramos
Aumento del útero 900 gramos
Tejido mamario materno 500 gramos
Volumen sanguíneo materno 1.250 gramos
Líquido de los tejidos maternos 1.400 gramos
Grasa materna 3.200 gramos
Total promedio en el aumento de tu peso:12.250 g.
 

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