La Cafeína y el Embarazo

Diciembre 21, 2008 por  
Archivado Bajo Alimentación

La cafeína es un estimulante que se encuentra en muchos alimentos, bebidas y algunos medicamentos. Es producida naturalmente por una variedad de plantas y se añade a ciertos alimentos y bebidas para darles sabor. La principal fuente de cafeína para la mayoría de los adultos es el café.

Se recomienda a las mujeres que están embarazas o tratando de quedar embarazadas que limiten su consumo de cafeína diario a 200 miligramos como máximo. Esta cantidad equivale a aproximadamente una taza diaria de café de 12 onzas. Un nuevo estudio ha comprobado que las mujeres que consumen 200 mg de cafeína o más por día tienen dos veces más probabilidades que las mujeres que no consumen cafeína de tener un aborto espontáneo. La fuente de la cafeína no es importante: el riesgo parece ser el mismo para la cafeína proveniente del café, el té, los refrescos y otros alimentos y bebidas. Las mujeres deben saber qué bebidas y alimentos contienen cafeína para poder limitar su consumo cuando están embarazadas o intentando quedar embarazadas.

¿Qué alimentos y bebidas contienen cafeína?

La cafeína se encuentra en el café, el té, algunos refrescos y el chocolate. Los productos con sabor a café, como el yogurt y el helado, contienen cafeína, así como otros productos tales como el jarabe de chocolate y el cacao caliente.

La cantidad de cafeína en los alimentos y en las bebidas varía ampliamente. La marca de café o té, la forma en que se prepara, el tipo de granos u hojas utilizados y la forma en que se sirve (espresso, latte, etc.) también afecta el contenido de cafeína. En general, el café de infusión contiene la cantidad más alta de cafeína, con un promedio de 137 mg por cada taza de 8 onzas. El café instantáneo contiene alrededor de 76 mg por taza de 8 onzas. La lata de 12 onzas de un refresco con cafeína contiene alrededor de 37 mg. El chocolate generalmente tiene bajo contenido de cafeína. Consulte la siguiente tabla para obtener más información acerca de otros valores específicos.

Contenido de cafeína en los alimentos y en las bebidas

Alimentos

Contenido de
Cafeína (mg)

(promedio)

CAFÉ (8 oz)
Infusión
Instantáneo


137 mg
76

TÉ (8 oz)
Infusión
Instantáneo


48 mg
26 a 36 mg

Refrescos con cafeína, como la cola (12 onzas)

37 mg

Cacao caliente (12 onzaz)

8 a 12 mg

Leche chocolatada ( 8 onzas)

5 a 8 mg

Caramelos/Dulces
Chocolate negro (1.45 onzas por barra)
Chocolate con leche (1.55 onzas por barra)
Pedacitos de chocolate semi-dulce(1/4 taza)


30 mg
11 mg
26 a 28  mg

Jarabe de chocolate (1 cuchara)

3 mg

Helado o yogurt de café (1/2 taza)

2 mg

¿Qué medicamentos contienen cafeína?

Algunos medicamentos que se utilizan para el alivio de los dolores, las migrañas, los resfriados y para permanecer despierto contienen cafeína. Las mujeres embarazadas deben evitar en general los medicamentos que contienen cafeína y siempre deben consultar a su médico antes de tomar cualquier medicamento (incluidos los medicamentos sin receta) durante el embarazo.

Algunos productos a base de hierbas, como el guaraná, contienen cafeína. Las mujeres embarazadas deben evitar los productos a base de hierbas porque no se ha estudiado su seguridad durante el embarazo.

¿Cómo afecta al organismo la cafeína?

La cafeína es un estimulante que aumenta la capacidad para estar despierto. Aumenta levemente la presión arterial y el ritmo cardíaco y también la producción de orina.

Algunas personas son más sensibles a la cafeína que otras. Las mujeres embarazadas pueden ser especialmente sensibles a la cafeína porque les lleva más tiempo eliminarla del organismo que las mujeres que no están embarazadas. La cafeína puede hacer que algunas personas se sientan inquietas y tengan indigestión o dificultades para dormir.

Durante el embarazo, la cafeína traspasa la placenta y llega al feto. La cafeína puede reducir el flujo de sangre a la placenta, lo que puede ser nocivo para el bebé.

¿Contribuye el consumo de cafeína a los abortos espontáneos?

Se han realizado muchos estudios sobre el consumo de cafeína y los abortos espontáneos, pero los resultados han sido conflictivos. Por ejemplo, de dos estudios publicados en enero de 2008, uno comprobó que las mujeres que consumen 200 mg o más de cafeína por día tienen dos veces más probabilidades de tener un aborto espontáneo que las que no consumen cafeína (25 por ciento vs. 12.5 por ciento). El otro comprobó que no existe mayor riesgo entre las mujeres que beben cantidades moderadas de café a diario (entre 200 mg/día y 350 mg/día). Estudios anteriores comprobaron que sólo las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína (500 mg por día o más) tienen más probabilidades de tener un aborto espontáneo. Hasta que se sepa más sobre los riesgos del consumo de cafeína durante el embarazo, se recomienda a las mujeres embarazadas manejarse con cautela y limitar el consumo de cafeína a menos de 200 mg por día.

Un estudio realizado en Dinamarca en el año 2003 sugirió que las mujeres que beben cuatro o más tazas de café por día pueden tener un riesgo mayor de que sus bebés nazcan sin vida. Las mujeres que beben ocho o más tazas de café por día tienen un riesgo tres veces mayor de tener un bebé sin vida que las mujeres que no beben café.

¿El consumo de cafeína afecta la fertilidad?

Es probable que pequeñas cantidades de cafeína no reduzcan las probabilidades de la mujer de quedar embarazada. La mayoría de los estudios no ha encontrado ningún efecto en la fertilidad cuando las mujeres consumen menos de 300 mg de cafeína por día. Algunos estudios han encontrado que las mujeres que consumen más de 300 mg por día pueden ser más propensas a tener problemas para concebir pero esto no se ha demostrado.

¿La cafeína afecta al bebé recién nacido?

Algunos estudios sugieren que los altos niveles de consumo de cafeína pueden reducir ligeramente el peso del bebé al nacer. Sin embargo, si el consumo de cafeína afecta el peso del bebé, es probable que el efecto sea muy leve.

Los bebés de las mujeres que consumen grandes cantidades de cafeína (más de 500 mg por día) pueden ser más propensos a tener un ritmo respiratorio y cardíaco más rápido y a dormir menos durante los primeros días de vida.11

¿Es seguro para una mujer consumir cafeína durante la lactancia?

La Asociación Mexicana de Pediatría considera que es seguro para una mujer consumir cafeína mientras amamanta a su bebé. Sin embargo, una pequeña cantidad de cafeína llega a la leche materna, por lo que se aconseja limitar su consumo. Los bebés amamantados por mujeres que beben más de dos a tres tazas de café por día pueden ponerse irritables o tener dificultades para dormir.

Hierbas peligrosas para el embarazo

Diciembre 16, 2008 por  
Archivado Bajo Alimentación

Hierbas peligrosas para el embarazo

En la actualidad muchas personas consumimos diversas hierbas (remedios caseros e infusiones) para tratar cualquier dolencia o enfermedad. Aunque estas son consideradas como productos naturales, eso no significa que puedan usarse durante el embarazo.

Muchas hierbas tienen efectos tan fuertes como lo puede ocasionar cualquier medicamento. Esto se explica porque las hierbas son la base de muchas medicinas y pueden entrar en la placenta y ocasionar daños al bebé, también pasan a la leche materna.

Por esto debemos tener mucha cautela a la hora de tomar una infusión, por ejemplo el aloe o la sávila que se consume para mejorar el estreñimiento, puede ocasionar contracciones en el útero. También está el caso del estafiate, empleado para cólicos, que origina en algunos casos deformaciones en el feto.

Siempre es mejor consultar con el doctor antes de tomar alguna hierba, ya que si se mezclan con alguna medicina, pueden atenuar o aumentar los efectos de algunos remedios. Más vale prevenir que lamentar.

Son varias las hierbas que pueden ocasionar consecuencias no deseadas durante el embarazo, además hay que tomar en cuenta que existen hierbas que tomadas en grandes cantidades pueden producir contracciones u otros daños.

A continuación te damos una lista de las hierbas más consumidas que pueden poner en peligro tu embarazo:

-Ajenjo: Causa deformaciones en el feto.


-Perejil de campo: Ocasiona el sangrado.


-Culantrillo: Causa contracciones del útero.


-Eucalipto: Produce sangrado y va a la leche materna.


-Uña de gato: Pasa a la leche materna.


-Malva: Pasa a la leche materna.


-Mandrágora: Muy tóxica.


-Mirra: Provoca las contracciones del útero.


-Poleo-menta: Origina deformaciones fetales.


-Ruda: Causa el sangrado.


-Sávila, aloe vera: estimula el sangrado y las contracciones.

Siempre ten en cuenta que todas estas plantas pueden atravesar la barrera que te comunica con tu bebe y causarle daño, por lo que si tienes duda sobre la ingesta de algun producto consulta a tu ginecologo.

Alcohol y embarazo

Diciembre 16, 2008 por  
Archivado Bajo Tips

Peligro del alcohol en el embarazo.

Consecuencias de la ingesta de alcohol durante el embarazo:
- Puede ocurrir un aborto espontáneo.
- Presentan un peso bajo al nacer incluso con peso menor a 2.50 kilogramos.
- Tiene problemas en el sistema nervioso central.
- Corren el riesgo de nacer con malformaciones.
- Pueden morir pocos días luego de su nacimiento.
- Leve o fuerte retraso mental.
- Problemas de tipo emocional.
- Los hijos de padres alcohólicos tienen tendencia a ser alcohólicos también.
- Defectos congénitos al corazón.
- Mala coordinación y no pueden concentrarse afectando sus estudios.
- Demoran más que otros niños para desarrollar sus habilidades de motricidad. Por lo general dan sus primeros pasos cuando otros niños de la misma edad ya caminan. El gateo les cuesta mucho y algunos niños no lo hacen y empiezan a caminar dejando de lado este paso importante en su desarrollo físico.
Lo más importante durante la dulce espera, es cuidarse y buscar información profesional para asegurar la salud física y emocional de la madre y sobre todo del bebé.

BUSCANDO EL PESO IDEAL EN TU EMBARAZO

Diciembre 16, 2008 por  
Archivado Bajo Alimentación

Comments Off

El peso de la mamá, no siempre esta relacionado con el peso del bebé. Una mujer que haya aumentado excesivamente de peso puede dar a luz a un pequeño de tamaño superior al normal, pero también es posible que aumente 18 kilos y tenga a un bebé de tan sólo tres, o aumentar nueve y tener uno de 3.5 kilos. La calidad del alimento contribuye al aumento de peso, es más importante que su cantidad.

Durante mucho tiempo, los médicos determinaron que el aumento de peso de una mujer embarazada debería ser de unos siete kilos. Sin embargo, con el paso de los años ese aumento se consideró insuficiente e incluso se comprobó que las madres que aumentaban menos de 10 kilos durante su período de gestación, tenían más probabilidades de dar a luz niños prematuros y con el riesgo de sufrir una disminución en el crecimiento intrauterino.

Pero, así mismo, también es peligroso que la embarazada coma todo lo que se le antoje y aumente de peso en forma desmedida. Un aumento excesivo conlleva serios riesgos: la determinación y medición del feto se hacen más difíciles, se produce una carga para los músculos que genera dolores en la espalda y en las piernas, hay mayor fatiga y más venas várices, el bebé puede resultar demasiado grande para un parto vaginal y en caso de una cesárea la operación se complica y resulta difícil perder peso después del embarazo; además, se corre el riesgo de generarse una diabetes gestacional y retención de líquidos.

Aumento adecuado

En la actualidad, los médicos estiman que el aumento del peso ideal y razonable para una embarazada oscila entre 11 y 16 kilos. El valor más bajo (11 kilos) será para las mujeres de baja estatura y huesos pequeños, mientras que las altas y de huesos grandes podrán acercarse al valor más alto (16 kilos). Este peso se reparte en: 2,7 a 3,5 kilos para el bebé y de 6 a 11 para la placenta, los pechos, los líquidos y otros subproductos.

Esta fórmula cambia para las mujeres con necesidades especiales. Las que comienzan el embarazo con un peso muy bajo deben intentar ganar los kilos suficientes durante el primer trimestre, con el fin de que en el segundo se encuentren en el peso ideal. Aquellas que comienzan el embarazo con un 10% o un 20% de sobrepeso pueden ganar menos peso, pero a base de alimentos de primera calidad y con una cuidadosa supervisión del médico.

 

En el caso de las mujeres con embarazos gemelares, el aumento de peso puede estar entre los 16 y los 18 kilos, y un poco más cuando existen más de dos fetos. Es importante aclarar que el peso no se debe duplicar para los mellizos ni triplicar en el caso de trillizos.

 

Toma vitaminas

Una dieta bien balanceada te provee la mayor parte de los nutrientes que necesitas, con dos excepciones importantes:

·   Ácido fólico ¿Quieres quedar embarazada? Comienza a tomar un multivitamínico que contenga 400 microgramos de vitamina B ácido fólico, y consume alimentos en los cuales esté presente dicho nutriente, como los cereales fortificados y el jugo de naranja. El ácido fólico ayuda a reducir el riesgo de ciertos defectos cerebrales y de médula espinal al nacer (llamados defectos del tubo neural). También es importante en el embarazo porque facilita el rápido crecimiento del bebé. Una vez tu embarazo esté confirmado, tu médico te recomendará un suplemento que contenga las cantidades apropiadas de nutrientes para mujeres gestantes, incluyendo ácido fólico.

· Hierro Tu cuerpo necesita el doble de este mineral cuando estás embarazada, por lo que su consumo pasará de 15 a 30 miligramos diarios. Para prevenir la anemia, es importante tomar un suplemento de 30 miligramos durante los dos últimos trimestres, cuando el feto está creciendo con rapidez y el volumen tu sangre se incrementa. Además, tu bebé estará reservando hierro para usarlo en sus primeros meses de vida.

Fórmula ideal

Se estima que durante el primer trimestre la embarazada debe ganar cerca de 1,4 ó 1,8 kilos, es decir, de 400 a 500 g por semana. Para el segundo trimestre el aumento debería estar entre 5,5 y 6,5 kilogramos en total. El aumento de peso debe volver a los 400-500 g cada semana durante el séptimo y octavo mes, y de sólo 400-500 g en el noveno, para un total de 3,5-4,5 kilos durante el tercer trimestre.

Aunque la meta de toda embarazada debe ser que su peso se mantenga lo más constante posible, es rara la que se mantiene con exactitud dentro de estos parámetros. En caso de no registrar ningún aumento durante dos o más semanas del cuarto al octavo mes, debe acudir al médico.

Si el aumento de peso se ha desviado de lo inicialmente planeado, por ejemplo, la gestante ganó 6 kilos durante el primer trimestre en vez de 1,5, o ganó 9 kilos durante el segundo trimestre en vez de los 5,5 que debía ganar, debe consultar con el médico sobre cómo incluir el exceso que ya ha ganado o el peso que le falta por ganar.

El niño requiere un aporte de nutrientes diario durante todo el embarazo. Hay que vigilar la dieta, pero en ningún momento se trata de adelgazar. Debes controlar tu peso desde el principio para evitar engordar mucho.
Cabe aclarar que no se debe comer todo lo que se desea, pues si la embarazada aumenta más de 14 kilos antes de finalizado el sexto mes, el médico se verá en la obligación de limitar su dieta en un momento en que el bebé necesita una nutrición adecuada para el desarrollo óptimo de su cerebro.
Análisis del aumento de peso
(pesos son aproximados)
Bebé 3.500 gramos
Placenta 700 gramos
Líquido amniótico 800 gramos
Aumento del útero 900 gramos
Tejido mamario materno 500 gramos
Volumen sanguíneo materno 1.250 gramos
Líquido de los tejidos maternos 1.400 gramos
Grasa materna 3.200 gramos
Total promedio en el aumento de tu peso:12.250 g.
 

Síntomas de embarazo

Diciembre 9, 2008 por  
Archivado Bajo Síntomas

¿Cuándo se presentan y por qué?

Habitualmente el primer síntoma de un embarazo es el retraso menstrual, sin embargo es frecuente que los mismos malestares que algunas mujeres presentan habitualmente en la menstruación como la congestión mamaria o cansancio sean los primeros síntomas del embarazo.

Por este motivo y sobre todo cuando no se sospecha estar embarazada, es de esperarse que las primeras molestias sean atribuidas a otra situación como cambios hormonales e inclusive a cuadros gripales.

A continuación te damos una descripción detallada de los principales síntomas iniciales del embarazo, que puede ayudarte a conocer qué esperar cuando llegue el momento.

Retraso Menstrual
¿Por qué se detiene la menstruación  durante el embarazo?

En el momento de la ovulación, el folículo que queda en el ovario de donde se desprendió el óvulo se convierte en una estructura quística llamada Cuerpo Lúteo, que produce progesterona y otras hormonas, encargadas de:

Bloquear la menstruación si hay fecundación.
Preparar el útero para la implantación del embarazo y el crecimiento inicial del bebé.

Con frecuencia se produce un sangrado escaso durante la implantación del bebé y este síntoma puede confundirse con el inicio de la menstruación. Por ello es importante tener en cuenta que si no se presenta el sangrado de forma habitual, es decir como se da en meses anteriores, se debe sospechar la posibilidad de un embarazo. Ante esta situación, se deben tomar ciertas precauciones, como evitar el consumo de medicamentos que puedan poner en riesgo el desarrollo del bebé.

Congestión mamaria
En forma normal en cada ovulación y durante la menstruación se produce una leve congestión mamaria por la elevación de las hormonas. En el caso de un embarazo el cambio hormonal continúa produciendo una congestión mamaria que puede acompañarse de hipersensibilidad, sobre todo en el área del pezón.

Esta molestia puede ser menor después de los primeros tres meses, además para ayudar disminuirla se recomienda el uso de un sostén deportivo de licra que ofrezca una compresión suave y uniforme en toda la mama. Este tipo de sostén se puede usar las 24 horas del día y no afecta la lactancia.

Náusea, vómito y cambios de alimentación
Uno de los más temidos síntomas iniciales de embarazo. No se conocen todos los factores involucrados en la producción de la náusea y puede haber grandes diferencias de una embarazada a otra, es por ello que no hay que comparar tus síntomas con otra mujer.

Habitualmente inicia de manera progresiva después de la cuarta semana de retraso menstrual, iniciando como una incomodidad en la parte alta del abdomen asociada a los alimentos. Progresa hacia náusea por la mañana al levantarte de la cama, al percibir olores fuertes o durante el ayuno prolongado y se puede asociar a mareo y vómito dependiendo de la intensidad.

La náusea y el vómito es un mecanismo de defensa de tu cuerpo y está relacionado con el sistema olfatorio. Por mecanismos todavía no totalmente conocidos la sensibilidad del olfato aumenta significativamente en el embarazo. Esto se da sobretodo en las primeras semanas, haciendo que olores que normalmente pasarían desapercibidos puedan producir un episodio de náusea o vómito.

Este cambio en tu sistema olfatorio por su relación con el sentido del gusto también puede hacer que alimentos y bebidas que habitualmente te agradaban te sean desagradables e inclusive que produzcan náusea.

Aunque es molesto, este síntoma disminuye poco a poco y es raro que continúe después de un pico de intensidad máxima entre la semana 9 y 12 del embarazo.


Fatiga
El cuerpo responde en forma normal a los cambios hormonales durante la menstruación produciendo una sensación de cansancio.

En el caso de un embarazo esta elevación hormonal, sumada con frecuencia a cambios en la alimentación por la nausea, un bajo consumo de líquidos y cambios en el patrón de sueño por molestias en las mamas, puede producir una sensación de fatiga superior a lo habitual.

Varios factores como tratar de mantener un horario de sueño estable, hacer ejercicio suave y moderado, tomar suficiente cantidad de agua y llevar una alimentación adecuada, te ayudarán disminuir las molestias y sentirte mejor para disfrutar de tu embarazo.

Sangrado de implantación
Anteriormente mencionamos que con frecuencia muchas mujeres presentan durante la implantación un sangrado escaso color café oscuro y con duración de uno a dos días. Debido a que el bebé se implanta alrededor de 11 días después de la ovulación y perfora las capas externas del endometrio, produciendo un leve sangrado, éste con frecuencia se confunde con el inicio de la menstruación.

El sangrado se desplaza hacia la vagina y si se produce durante la noche tiende a acumularse en la vagina, presentándose al día siguiente al levantarse o al orinar. No representa un riesgo para el bebé, sin embargo si el sangrado persiste más de dos días, es de color rojo claro o tan abundante como una menstruación, es importante comentarlo con tu medico.

Cambios en la pelvis
La parte baja de tu abdomen puede aparecer ligeramente más voluminosa desde etapas tempranas del embarazo. Esto no quiere decir que sea directamente el crecimiento del bebé sino del útero y los cambios en tu sistema digestivo pueden desplazar hacia arriba el intestino que habitualmente se encuentra dentro de la pelvis y aumentar el volumen de la parte baja.

Podemos mencionar otros síntomas característicos del embarazo, como el aumento en la sensación de orinar con frecuencia, esto es debido a que el crecimiento del útero se recarga directamente sobre la vejiga disminuyendo su capacidad.

Además, si estás registrando tu temperatura corporal también notarás que existe un aumento promedio de medio a un grado centígrado producido por la elevación de la hormona progesterona y el cambio en el metabolismo de tu cuerpo.

Estos síntomas, aunque pueden resultar molestos, representan la adaptación de tu cuerpo a esta dependencia maravillosa madre-hijo. Recuerda que tu bebé va a estar íntimamente relacionado contigo toda su vida desde el momento de la fecundación.

Infecciones urinarias durante el embarazo.

Diciembre 9, 2008 por  
Archivado Bajo Enfermedades durante el embarazo

¿Cómo evitarlas?

Cuando pensamos en una infección urinaria por lo general no creemos que se trate de un problema serio. Durante el embarazo, aún la más sencilla, puede representar un riesgo para el bebé, además, la probabilidad de contraer infecciones urinarias aumenta en esta etapa.

¿Por qué? Hay diversos factores; como la corta distancia entre la uretra (conducto que conecta la vejiga con el exterior) y la vejiga en la mujer, los cambios en los mecanismos de defensa contra las infecciones y las modificaciones de la flora vaginal.

Por lo general esperamos que una infección urinaria presente síntomas como ardor o dolor para orinar, cambios en el color u olor de la orina, fiebre o dolor en la espalda. Sin embargo un importante porcentaje de embarazadas desarrollan una infección urinaria sin tener ningún síntoma y esto no significa que no puedan tener un problema por esta causa.

Las infecciones urinarias frecuentemente se asocian con infecciones vaginales, el mecanismo más frecuente de contaminación es la entrada de bacterias desde la vagina o la contaminación de bacterias del material fecal durante el aseo o el baño. Estas bacterias pueden ascender por la uretra hacia la vejiga o seguir subiendo hasta alcanzar el riñón.

Entre más seria y más alta se llegue a presentar la infección, el riesgo de problemas es mayor, pero en cualquier caso está demostrado que existe una relación directa entre infecciones urinarias y complicaciones serias en el embarazo.

Entre las más frecuentes está el nacimiento prematuro y la ruptura prematura de membranas. La evidencia de múltiples estudios demuestra sin lugar a dudas que infecciones urinarias pueden ser el origen de infecciones que alcancen las membranas amnióticas e inicien un trabajo de parto, una ruptura de membranas e inclusive una infección dentro del útero. Y recientemente existen estudios que sugieren que estas infecciones del bebé dentro del útero pueden tener relación con lesiones neurológicas del bebé asociadas a Parálisis Cerebral.

Es por ello tan importante tener en mente el riesgo de una infección urinaria para prevenirla, así en caso de presentarse, detectarla y tratarla a tiempo.

Tu médico puede solicitarte exámenes de orina y en caso de sospecha de una infección solicitar un cultivo de la orina para poder identificar si existe y qué bacteria la está produciendo. Existen muchos antibióticos que pueden ser utilizados en el embarazo para combatir estas infecciones con muy buenos resultados si se detectan a tiempo, pero sin lugar a dudas, es mejor prevenirlas.

Como existe una relación muy directa entre infecciones vaginales e infecciones urinarias es importante evitar ambas. Para lograrlo te sugerimos tener en mente las siguientes recomendaciones:

1. Evitar la entrada de agua con jabón a la vagina durante el baño diario, pues elimina las bacterias normales que ayudan de forma natural a eliminar las “bacterias malas”.

2. Evitar la entrada de químicos que barran o eliminen las bacterias normales como las duchas vaginales que están asociadas a un mayor número de infecciones vaginales. La entrada de agua clorada en piscinas.

3. Tener precaución con la contaminación de material fecal durante el aseo después de evacuar, orinar o durante el baño diario. Para evitarlo el aseo debe ser siempre de la uretra hacia el ano (De adelante hacia atrás) y no a la inversa.

4. Evitar la manipulación sin el aseo adecuado de productos de protección femenina interna.

5. Evitar la contaminación durante la actividad sexual.

6. Evitar el consumo de substancias que irriten la vejiga como exceso de irritantes en la comida o bebidas como el café.

7. Cuida de contaminarte durante el aseo si usas papel sanitario contaminado por que ha estado en el suelo o sucio.

8. Utiliza ropa de algodón para que los genitales estén siempre lo mas fresco y secos posibles.

9. Vacía tu vejiga cuando tengas el deseo de orinar, el evitar orinar por mucho tiempo puede irritar la vejiga y facilitar la concentración de bacterias en la orina.

10. Tomar suficiente agua durante el día. El mejor mecanismo que tiene tu cuerpo para evitar las infecciones urinarias es expulsar las bacterias que puedan entrar, para ello es importante tener una orina muy diluida. Hay una regla muy sencilla, si el color de tu orina no es totalmente transparente es posible que no estés consumiendo suficiente agua durante el día.

Hay más riesgos de lo que pensamos en una infección urinaria, el cuidarte y tomar suficiente agua en el día puede representar la diferencia entre una complicación seria o no para tu bebé.

Deportes y Embarazo

Diciembre 9, 2008 por  
Archivado Bajo Ejercicio

Hacer ejercicio es importante a lo largo de toda nuestra vida, incluido el embarazo. Como regla general, hacer deporte es muy aconsejable durante una gestación sin problemas aunque cierto que hay que ser más selectiva con el tipo de actividad.

Los beneficios de la actividad física durante la gestación son múltiples: ayuda a controlar el sobrepeso, aumenta la resistencia, la fuerza y la flexibilidad de los músculos y de los tendones, algo que es muy útil a la llegada del parto. Además, el deporte fortalece el sistema cardiovascular, favorece el sueño, levanta la autoestima, ayuda a disminuir el colesterol y es un bálsamo ante situaciones de estrés y depresión.

Sin embargo hay que dejar de hacer deporte ante la aparición de cualquier problema como hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, problemas de tiroides, trastornos propios del embarazo como placenta previa, ruptura prematura de membranas, amenaza de aborto y otros parecidos.

Por regla general no conviene superar las 140 pulsaciones por minuto, que pueden ser contadas mediante el tacto en la muñeca. Es aconsejable un sujetador adecuado para proteger las mamas. Por otra parte, es recomendable beber bastante líquido, más de lo normal. Además, es mejor hacer deporte a primera hora de la mañana o a la caída de la tarde puesto que la intensidad del calor en menor en estos momentos.

Son peligrosas las actividades que ponen en riesgo de impactos a la deportista, como por ejemplo, los deportes de lucha y de contacto, halterofilia, gimnasia deportiva, los deportes de salto como el voleibol, el baloncesto y el fútbol, equitación, submarinismo, esquí, paracaidismo, deportes de raqueta y deportes de riesgo.

Los deportes más recomendables son:

  • Caminar, es la mejor actividad física durante el embarazo. Entre 20 y 40 minutos diarios, con calzado amortiguador y cómodo.
  • Natación, entre 30 y 45 minutos en días alternos, también es una buena preparación para el parto, así como excelente antídoto ante enfermedades del sistema respiratorio.
  • Bicicleta. Debe ser estática para evitar no sólo las caídas, sino también los baches y traqueteos. Media hora diaria es una buena medida.
  • Estiramientos. Entre 30 minutos y 1 hora diaria, poniendo especial énfasis en llevar bien la respiración, nos prepararan muy bien para el momento del parto.

Definitivamente realizar algún deporte durante el embarazo es una medida recomendable y que te permitirá tener un embarazo mas saludable por lo que te invitamos a seguir las recomendaciones antes comentadas.

Alimentación y embarazo

Diciembre 9, 2008 por  
Archivado Bajo Alimentación

Una dieta sana y equilibrada es la clave del buen desarrollo del feto y del bienestar de la madre durante el embarazo.

El feto se alimenta y recibe oxígeno exclusivamente de su madre a través de la placenta. De ahí la importancia de una alimentación completa y equilibrada de la embarazada.

Durante el embarazo, las necesidades energéticas de la mujer aumentan en cerca de 500 calorías al día para poder afrontar las crecientes exigencias físicas. Necesita ingerir mayores cantidades de proteínas, vitaminas y sales minerales combinadas adecuadamente con hidratos de carbono y grasas.

Sin duda, una de las características del embarazo es el aumento de peso, producido en parte por un almacenamiento extra de grasas y fluidos y debido también al crecimiento del tamaño de los pechos y de órganos internos como el útero. Lo normal es aumentar de peso entre 9 y 15 kilos a lo largo de los nueve meses.

Por eso, las mujeres embarazadas no deben preocuparse demasiado por el aumento de peso normal, siempre que lleven una alimentación sana y equilibrada. Es importante también hacer ejercicio con regularidad y descansar siempre que se pueda.

En ningún caso, salvo prescripción médica, se deben restringir alimentos importantes durante el embarazo.

Las necesidades de proteínas aumentan desde el inicio mismo del embarazo.

Compuestas por unas sustancias químicas denominadas aminoácidos, las proteínas actúan en la formación de los músculos, la piel y los demás órganos vitales.

En el embarazo es recomendable aumentar la ingestión de proteínas debido al desarrollo del feto en crecimiento. Éstas se encuentran, sobre todo, en la leche y otros derivados lácteos, las legumbres, el pescado, la carne de magro, los frutos secos y la levadura de cerveza.

Los hidratos de carbono son la fuente de energía principal del organismo.

Los hidratos de carbono deberían aportar la mayoría de las calorías diarias. El pan, los cereales, la pasta, la harina y las hortalizas son alimentos ricos en hidratos de carbono.

Hay que procurar no abusar de algunos de estos nutrientes, como aquellos que contienen harina blanca y azúcar (pasteles, pan y postres). En grandes cantidades, estos alimentos pueden producir una elevada concentración de azúcar en la sangre, tanto en el organismo de la madre como en el del feto, lo que puede derivar en una diabetes.

GRASAS

El aporte de grasas durante la gestación no debe ser muy alto.

Las grasas son una fuente de energía muy concentrada, ya que tienen muchas calorías y ayudan al organismo a utilizar ciertas vitaminas, proteínas e hidratos de carbono.

El consumo de grasas saturadas (sólidas a temperatura ambiente) debe limitarse durante el embarazo. Se debe elegir con más frecuencia el consumo de grasas insaturadas (líquidas a temperatura ambiente) que son más saludables.

Las vitaminas y los minerales son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Para apoyar el correcto desarrollo del feto, es muy importante un aporte adecuado de vitaminas y minerales, sobre todo de hierro y calcio.

La mejor forma de tomarlos es a través de la dieta, aunque en algunos casos el médico puede recomendar suplementos vitamínicos.

Sexualidad y Embarazo

Diciembre 9, 2008 por  
Archivado Bajo Sexualidad

La recomendación básica sobre las relaciones sexuales es la de su propia comodidad. Si su embarazo cursa con normalidad no es necesario modificar o interrumpir sus hábitos sexuales. El coito no es peligroso para el feto en embarazos de curso normal. El feto está muy protegido en su bolsa de líquido amniótico, y lo único que puede compartir contigo es el placer en forma de endorfinas que el cerebro produce en situaciones muy agradables y que pueden transmitirse al feto a través de la sangre. No hay relación causa efecto entre el sexo y el aborto natural durante los ocho primeros meses de embarazo.

En algunas mujeres se da un incremento de la libido durante el embarazo: la vagina se vuelve más flexible y está mejor lubrificada, la circulación sanguínea agudiza la sensibilidad de los senos, … El embarazo induce a modificaciones de tipo vascular, muscular y neurológico. Pero la explicación hormonal no es suficiente. El proyecto común (la llegada del bebé) también puede solidificar la relación de pareja, que se siente en fusión total durante el acto sexual.

Si la mujer o el hombre no se sienten cómodos con el sexo durante el embarazo es importante ser tolerante, tener en cuenta que cada persona vive el embarazo de una forma, con miedos diferentes. Muchos hombres sienten que la penetración puede hacer daño al bebé. Una cosa está clara, el diálogo es algo fundamental: ausencia de deseo, miedo de no gustarle, problemas técnicos debidos a tu metamorfosis física. Hablad de todo lo que pueda alterar vuestra vida amorosa. El embarazo no es más que una etapa y tu vida de pareja volverá rápidamente a su curso normal.

Una de las cosas que hay que cuidar más que de costumbre es la postura durante el acto, ya que la clásica dejará de ser cómoda según vaya creciendo el vientre. Las posiciones más recomendadas para mantener relaciones sexuales sin daño para la embarazada o el bebé son las siguientes:

  • El hombre situado detrás de la mujer
  • Ambos tumbados de costado con la espalda de la mujer pegada al pecho del hombre
  • La mujer sentada sobre el hombre

Aunque no es fácil establecer cifras exactas, se ha publicado que aproximadamente el 40% de las embarazadas experimenta una disminución del deseo sexual, un 50%, también aproximado, no experimenta cambios destacables y un 10% experimenta un incremento del deseo sexual.

El sexo durante el embarazo debe evitarse cuando exista hemorragia, infección genital, amenaza de parto prematuro o rotura de la bolsa. Algunos ginecólogos lo desaconsejan también si ha habido abortos anteriores. Si la hemorragia se diera durante el acto sexual hay que avisar al médico ya que puede ser motivo de alarma. En los casos de embarazos gemelares, es conveniente no practicar sexo con penetración durante los res últimos meses de gestación.

Embarazo

Diciembre 8, 2008 por  
Archivado Bajo Etapas del embarazo

Se denomina gestación, embarazo o gravidez (del latín gravitas) al período de tiempo que transcurre entre la fecundación del óvulo por el espermatozoide y el momento del parto. Comprende todos los procesos fisiológicos de crecimiento y desarrollo del feto en el interior del útero materno, así como los importantes cambios fisiológicos, metabólicos e incluso morfológicos que se producen en la mujer encaminados a proteger, nutrir y permitir el desarrollo del feto, como la interrupción de los ciclos menstruales, o el aumento del tamaño de las mamas para preparar la lactancia.

En la especie humana las gestaciones suelen ser únicas, aunque pueden producirse embarazos múltiples. La aplicación de técnicas de reproducción asistida está haciendo aumentar la incidencia de embarazos múltiples en los países desarrollados.

El embarazo humano dura unas 40 semanas desde el primer día de la última menstruación o 38 desde la fecundación (aproximadamente unos 9 meses). El primer trimestre es el momento de mayor riesgo de aborto espontáneo; el inicio del tercer trimestre se considera el punto de viabilidad del feto (aquel a partir del cual puede sobrevivir extraútero sin soporte médico).

« Entradas anteriores